Una dieta sana ¿Para qué?

Más allá de los cánones de belleza, el sobrepeso y la obesidad son problemas de salud que condicionan la calidad y cantidad de vida.
Los hábitos creados en nuestra sociedad actual provocan una disminución de la actividad física y un aumento en la ingesta de calorías, muchas de ellas “calorías vacías”, es decir, sin ningún valor nutricional.

No se trata sólo de un problema estético, sino también de salud. No obstante no hay que olvidar que vivimos en la sociedad de la imagen y las comunicaciones, en la que el control del peso (en busca del llamado peso ideal) tiene otras consecuencias derivadas que afectan a la autoestima y al propio comportamiento.
Hablamos por tanto de un problema complicado, que afecta a diferentes facetas del desarrollo personal.

Cada persona es diferente y tiene su propio peso ideal, que depende de sus factores biológicos obviamente, pero también de múltiples factores como los conductuales y ambientales.

En este contexto la relación con la comida debe ser de “uso y disfrute”. Uso para mantener un adecuado suministro de nutrientes, y sin duda disfrute de lo que puede ser un placer, más allá de las necesidades básicas.

La DIETA SANA es aquella que suministra todos los nutrientes y calorías, manteniendo un adecuado peso, minimizando la posibilidad de enfermedades y que proporciona bienestar físico, psíquico y social.